Al salir por la puerta sentí que huía de ti,
pero al mirar atrás y analizar mi cobardía
comprendí que huía de mi misma.
Tienes una fuerza que se tiene que evadir
salir a galope de tu presencia antes
que sea tarde y la misma me arrope con sus
llamas ardientes y poderosas.
Eres fuego que posee y se adueña de todo,
sin compasión, sin pedir permiso.
Desertarte y andar como prófuga se ha
convertido en mi automatismo…mi diario vivir.
Tengo que correr porque si me quedo un segundo
la vulnerabilidad acaba conmigo y termino
en tus brazos hecha cenizas…hecha nada
atolondrada en el marasmo de tu pasión.
Lo peor es que no desaparezco de tu soberano poder
no corro de tu presencia… huyo de mis debilidades
de mi falta de prudencia y lo peor… de mi
grave fuerza de voluntadad que ante ti
se reduce a nada.


Comentarios recientes
hace 1 año
hace 1 año
hace 1 año
hace 1 año
hace 1 año